viernes, 31 de julio de 2015



1 EL PLAN DE AMOR DE DIOS


¡Dios ama y quiere lo mejor para ti!
Por amor Dios crea al hombre a su imagen, infunde en él su espíritu de vida y lo destina a la felicidad.
Lo coloca en el paraíso de delicias, símbolo de la armonía y felicidad plena.
El hombre puede gozar de toda la creación, dominar a todo cuanto existe sobre la tierra y es invitado a una relación personal con el Creador.
El Hombre se comunica con Dios con  toda espontaneidad y plena libertad.
Como consecuencia de la comunión íntima con Dios todo es armonía, equilibrio y felicidad.
Como todo el que ama, Dios quiere lo mejor para el hombre, y con su omnipotencia le pone todo en sus manos.
Dios ama a cada uno personalmente, lo llama por su nombre a la existencia y lo quiere llevar a la realidad plena de su plan de amor y saciar los anhelos más profundos del hombre.
Te ama a ti personalmente, como si no hubiera nadie más en el mundo.
v  1 “Ahora, así dice Yahvé tu creador, Jacob, tu plasmador, Israel. «No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío.
2 Si pasas por las aguas, yo estoy contigo, si por los ríos, no te anegarán. Si andas por el fuego, no te quemarás, ni la llama prenderá en ti.
3 Porque yo soy Yahvé tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador. He puesto por expiación tuya a Egipto, a Kus y Seba en tu lugar,
4 dado que eres precioso a mis ojos,  eres estimado, y yo te amo.
Pondré la humanidad en tu lugar, y los pueblos en pago de tu vida.
5 No temas, que yo estoy contigo; desde Oriente haré volver tu raza, y desde Poniente te reuniré.   Isaías 43,1-5
v  De lejos Yahvé se le apareció. Con amor eterno te he amado: por eso te reservado mi  favor  Jeremías 31,3

Estas palabras de ternura por parte de Dios deben penetrar nuestro corazón y transformar nuestra vida.
Aun habiendo pecado, habiendo rechazado a Dios, El no nos abandona. Expulsado del paraíso, el hombre sale con una promesa de redención; en la destrucción universal, se le ofrece el arca de salvación.

v  “-¿Acaso olvida una mujer a su niño, sin dolerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque esas personas olvidasen , yo jamás te olvidaría  Isaías 49,15[1]

v  Yo soy Yahvé tu Dios , el Santo de Israel, tu salvador  Isaías 43,3[2]

v  Los montes se correrán y las colinas se moverán, más mi amor de tu lado no se apartará y mi alianza de paz no se moverá Isaías 54,10[3]

Dios es siempre fiel, su ser mismo es amor misericordioso y fidelidad; es su propia definición.
Porque es eterno su amor…”, “Porque su amor no tiene fin…”, repiten una y otra vez los salmos.
El eco de estas palabras debe estar resonando también en nuestro corazón.
Dios es siempre fiel y siempre toma la iniciativa; no solo para la creación de la nada sino también para la salvación después del pecado. El hombre rompió con Dios, dejó de cumplir su parte en la alianza, sin embargo Dios interviene de nuevo y restaura la creación y su imagen desfigurada en el hombre.
v  Porque tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna, porque Dios no ha enviado a su hijo al mundo para juzgar al mundo sino para que el mundo se salve por él Juan 3,16-17

v  El amor de Dios sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dadoRomanos 5,5

El amor de Dios se muestra a nosotros no sólo en la creación sino ante todo en la regeneración, no solo en sacarnos de la nada, sino ante todo en resucitarnos del pecado, haciéndonos criaturas nuevas, por el nuevo nacimiento de Cristo Jesús.

Y su amor personal, el Espíritu Santo, vinculo de amor y unidad en la Trinidad, nos ha sido dado, ha sido derramado con plenitud en nuestros corazones.

El amor de Dios en nosotros tiene y se experimenta por la presencia y la acción del Espíritu Santo en el corazón del creyente.
El plan eterno del Padre, donde expresa su amor se realiza en Jesús por el poder del Espíritu Santo. El Padre es la fuente; Jesús el centro y eje; el Espíritu Santo la clave y motor.
Dios me ama personalmente y quiere lo mejor para mí”.
Si dejáramos penetrar esta verdad en nuestro corazón bastaría para transformarnos.
Dios me ama…a mi personalmente… de manera incondicional;  
todo en mi vida está en el plan de amor que Él tiene para mí…
  • Con amor eterno te he amado…”
  • Mi amor no se apartará de mi lado…”
  • Eres mío, eres precioso a mis ojos, eres estimado y Yo te amo. No temas que yo estoy contigo”.

Dios está hablando directamente a cada uno personalmente con estas palabras. Déjalas penetrar en tu corazón.
v  Dios es amor; y en esto se manifiesta el amor que nos tiene, en que envió al mundo a su Hijo único para que tengamos vida por medio de Él1 Juan 4,8-9

v  Yo he venido a que tengan vida, y que la tengan en abundanciaJuan 10,10

  • ¿Cómo podremos experimentar ese amor de Dios y la vida abundante que Jesús nos ofrece?
  • ¿Qué idea tengo de Dios según la experiencia religiosa en mi vida?
  • ¿Qué vivencia tengo en mi vida con respecto a mis padres?
  • ¿Positiva o negativa?


[1] “En un arranque de furor te oculté mi rostro por un instante, pero te quiero con amor eterno – dice Yahvé, tu redentor –“ Is 54,8
[2] “Porque yo soy Yahvé tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador. Entregué a Egipto como rescate por ti, a Kus y Sebá en tu lugar.” Is 43,3
[3] Los montes podrán desplazarse, las colinas podrán removerse, más mi amor no se apartará de ti, ni mi alianza de paz se moverá –dice Yahvé, que te quiere- .

XVII semana de tiempo ordinario
31 de Julio de 2015

 
Liturgia de las Horas: 1ra. Semana del Salterio
Color: Blanco
Santoral

Lecturas de la liturgia
  • Primera Lectura: Levítico 23,1.4-11.15-16.27.34b-37

  • "En las festividades del Señor os reuniréis en asamblea litúrgica"


  • El Señor habló a Moisés: "Estas son las festividades del Señor, las asambleas litúrgicas que convocaréis a su debido tiempo. El día catorce del primer mes, al atardecer, es la Pascua del Señor. El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes ázimos, dedicada al Señor. Comeréis panes ázimos durante siete días. El primer día, os reuniréis en asamblea litúrgica, y no haréis trabajo alguno. Los siete días ofreceréis oblaciones al Señor. Al séptimo, os volveréis a reunir en asamblea litúrgica, y no haréis trabajo alguno."
    El Señor habló a Moisés: "Di a los israelitas: "Cuando entréis en la tierra que yo os voy a dar, y seguéis la mies, la primera gavilla se la llevaréis al sacerdote. Éste la agitará ritualmente en presencia del Señor, para que os sea aceptada; la agitará el sacerdote el día siguiente al sábado. Pasadas siete semanas completas, a contar desde el día siguiente al sábado, día en que lleváis la gavilla para la agitación ritual, hasta el día siguiente al séptimo sábado, es decir, a los cincuenta días, haréis una nueva ofrenda al Señor. El día diez del séptimo mes es el Día de la expiación. Os reuniréis en asamblea litúrgica, haréis penitencia y ofreceréis una oblación al Señor. El día quince del séptimo mes comienza la Fiesta de las tiendas, dedicada al Señor; y dura siete días. El día primero os reuniréis en asamblea litúrgica. No haréis trabajo alguno. Los siete días ofreceréis oblaciones al Señor. Al octavo, volveréis a reuniros en asamblea litúrgica y a ofrecer una oblación al Señor. Es día de reunión religiosa solemne. No haréis trabajo alguno. Éstas son las festividades del Señor en las que os reuniréis en asamblea litúrgica, y ofreceréis al Señor oblaciones, holocaustos y ofrendas, sacrificios de comunión y libaciones, según corresponde a cada día.""
  • Salmo Responsorial: 80

  • "Aclamad a Dios, nuestra fuerza."


  • Acompañad, tocad los panderos,
    las cítaras templadas y las arpas;
    tocad la trompeta por la luna nueva,
    por la luna llena, que es nuestra fiesta. R.

    Porque es una ley de Israel,
    un precepto del Dios de Jacob,
    una norma establecida para José
    al salir de Egipto. R.

    "No tendrás un dios extraño,
    no adorarás un dios extranjero;
    yo soy el Señor, Dios tuyo,
    que te saqué del país de Egipto." R.
  • Evangelio: Mateo 13,54-58
    "¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?" En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: "¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?" Y aquello les resultaba escandaloso. Jesús les dijo: "Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta." Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe.